Cobranza mediante SPEI se fortalece ante el incremento de cartera vencida
Instituciones financieras en México integran el SPEI en sus estrategias de cobranza para gestionar el alza en los impagos de créditos al consumo.

Ante el reciente aumento en la cartera vencida de los créditos al consumo, bancos, Sociedades Financieras Populares (Sofipos) y otras entidades financieras en México han comenzado a implementar procesos de cobranza más eficientes y automatizados. La utilización de transferencias a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) se ha posicionado como una herramienta clave para facilitar los pagos de los acreditados, permitiendo una conciliación inmediata de los fondos recuperados.
El uso del SPEI en la cobranza permite que las instituciones financieras detecten el ingreso de los pagos en tiempo real, lo que optimiza la gestión operativa y reduce los tiempos de espera asociados con los métodos tradicionales de depósito en ventanilla o transferencias interbancarias convencionales. Este movimiento responde a la necesidad del sector de mantener la salud financiera de sus portafolios ante un entorno donde las obligaciones crediticias han mostrado una mayor dificultad de cumplimiento por parte de los usuarios.
Especialistas del sector financiero señalan que esta digitalización de la cobranza no solo busca mejorar los indicadores de recuperación, sino también ofrecer alternativas de pago más accesibles y seguras para los clientes que atraviesan dificultades económicas. La inmediatez que ofrece el ecosistema del Banco de México facilita que los acreditados regularicen sus cuentas sin necesidad de acudir a sucursales físicas, lo que disminuye la fricción en el proceso de pago.
Por su parte, las autoridades financieras han observado cómo la adopción de canales digitales ha transformado la relación entre el deudor y la institución. Si bien el incremento de la cartera vencida sigue siendo un reto para las entidades, la implementación de tecnologías basadas en el SPEI es vista como una medida técnica necesaria para estabilizar las operaciones de crédito en el país durante el presente ejercicio.


