Greenpeace demanda frenar la planta de amoniaco en Topolobampo por riesgos ambientales
La organización Greenpeace reiteró su exigencia de detener la construcción de la planta de amoniaco en Topolobampo, señalando daños irreversibles al ecosistema marino y a las actividades pesqueras locales.

La organización ambientalista Greenpeace ha intensificado sus acciones este sábado en Sinaloa, exigiendo la suspensión definitiva de la construcción de la megaplanta de amoniaco ubicada en la zona de Topolobampo. La agrupación sostiene que el proyecto representa una amenaza inminente para el equilibrio ecológico del sistema lagunar de Santa María, un área protegida que sustenta la biodiversidad marina y las fuentes de empleo de los pescadores de la región.
Representantes de la organización señalaron que, a pesar de los procesos de consulta realizados previamente, persisten preocupaciones sobre el impacto que los vertidos industriales y el manejo de químicos podrían tener en la calidad del agua. Según el posicionamiento emitido por el equipo de campaña, la instalación de esta infraestructura industrial en un ecosistema tan sensible contraviene las normativas de preservación ambiental vigentes en el país.
Por su parte, los habitantes de las comunidades aledañas han manifestado en los últimos meses sus inquietudes respecto a la viabilidad del proyecto, solicitando a las autoridades federales una revisión exhaustiva de las autorizaciones otorgadas. La demanda se centra en la necesidad de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) revalúe los estudios de impacto ambiental ante las nuevas condiciones de vulnerabilidad observadas en el sitio.
Hasta el momento, el proyecto ha enfrentado diversas etapas de litigio y controversia, manteniéndose como un punto de fricción entre los intereses de desarrollo industrial y la protección de los recursos naturales. Greenpeace hizo un llamado urgente para que se priorice la integridad del ecosistema sobre la expansión de la infraestructura petroquímica, sugiriendo que cualquier avance sin garantías plenas podría derivar en consecuencias ecológicas de carácter permanente.
La organización ambientalista ha declarado que continuará con las movilizaciones informativas para visibilizar los riesgos potenciales, instando a las instituciones encargadas de la supervisión ambiental a actuar con transparencia. Se espera que en las próximas semanas se establezcan mesas de diálogo donde se puedan exponer las preocupaciones técnicas y sociales que rodean a esta obra de gran escala en el norte de México.


