Investigan a Nike por presunta discriminación en políticas de diversidad
El gobierno estadounidense inició una revisión sobre las prácticas corporativas de Nike, en el marco de una estrategia federal para eliminar las políticas de diversidad e inclusión.

El gobierno de Estados Unidos ha abierto una investigación formal contra la empresa deportiva Nike, bajo acusaciones de presunta discriminación contra personas blancas en sus procesos de contratación y promoción interna. Esta medida forma parte de una política más amplia impulsada por la administración del presidente Donald Trump, cuyo objetivo es erradicar los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) tanto en el sector público como en las grandes corporaciones privadas del país.
La investigación busca determinar si las métricas de equidad implementadas por la compañía en años recientes han resultado en un trato desigual para ciertos grupos demográficos. Representantes de la administración federal han señalado que estas acciones se alinean con su visión de promover una meritocracia estricta, prohibiendo cualquier esquema que, a su juicio, otorgue ventajas basadas en la identidad racial o de género en el entorno laboral.
Desde la oficina del ejecutivo estadounidense, se ha manifestado que el sector privado debe apegarse a estándares de igualdad de oportunidades que no consideren criterios de diversidad como factores determinantes en la toma de decisiones empresariales. La administración ha propuesto que las empresas revisen sus reglamentos internos para asegurar que no existan mecanismos que favorezcan la discriminación positiva en sus estructuras de recursos humanos.
Por su parte, el equipo legal de la firma ha expresado su disposición a colaborar con las autoridades durante el proceso de revisión, manteniendo que sus políticas actuales buscan fomentar un ambiente de trabajo equilibrado. La empresa ha indicado que evaluará sus protocolos internos conforme a los lineamientos legales vigentes, mientras diversos sectores empresariales observan con atención el desenlace de este caso, que podría sentar un precedente para otras compañías con programas similares.
Este esfuerzo gubernamental ha generado un intenso debate sobre el futuro de las políticas de inclusión en el mercado laboral norteamericano. Mientras la administración continúa con sus revisiones, grupos de derechos civiles han advertido sobre las posibles repercusiones que esta postura podría tener en la representación de grupos minoritarios dentro de las grandes empresas a nivel global.


