ONG señala retrocesos democráticos en México bajo administración de Claudia Sheinbaum
Human Rights Watch advierte sobre una marcada contradicción entre la política exterior del gobierno federal y las condiciones democráticas internas.

La organización internacional Human Rights Watch publicó un informe este sábado donde ubica a México entre los países con mayores retrocesos democráticos en la región. El documento detalla una brecha creciente entre la narrativa proyectada por la presidenta Claudia Sheinbaum en foros internacionales y los desafíos que enfrenta la institucionalidad dentro del territorio nacional. Según el reporte, las tensiones entre el Poder Ejecutivo y organismos autónomos, sumadas a la situación de seguridad pública, representan los principales focos de preocupación para los observadores externos.
El análisis sostiene que mientras la Secretaría de Relaciones Exteriores mantiene una postura de defensa de los derechos humanos en el ámbito global, la realidad interna refleja una tendencia hacia la centralización de facultades. La organización destaca que el fortalecimiento de la participación de la SEDENA y la SEMAR en tareas civiles, junto con las reformas propuestas al Poder Judicial, han generado incertidumbre sobre la independencia de los contrapesos democráticos necesarios para la estabilidad política del país.
Por su parte, el equipo de comunicación de la Presidencia ha desestimado los señalamientos, argumentando que las acciones emprendidas por el gobierno federal responden a un mandato popular claro para transformar las instituciones. De acuerdo con las declaraciones oficiales, la administración de Sheinbaum sostiene que la soberanía nacional es el eje rector de su política y que los cambios estructurales buscan eliminar vicios de gestiones anteriores, garantizando una mayor eficiencia en la administración de los recursos públicos.
El estudio subraya también la importancia de la relación con el Congreso de la Unión, donde la mayoría parlamentaria ha facilitado la aprobación de reformas constitucionales de gran calado. Human Rights Watch hace un llamado al diálogo y al respeto de los derechos fundamentales, advirtiendo que la erosión de las instituciones democráticas podría tener consecuencias negativas en la confianza de los inversionistas y en la relación diplomática con socios comerciales estratégicos.
Finalmente, el informe concluye que el futuro democrático de México dependerá de la capacidad del gobierno federal para integrar las críticas internacionales en una agenda de apertura. Mientras tanto, el debate sobre el papel de las instituciones como el INE y la SCJN permanece como un tema central en la agenda pública nacional, con diversos sectores de la sociedad civil exigiendo garantías para el ejercicio de sus libertades fundamentales en el contexto actual.


