Corea del Norte promueve consumo de sopa de perro ante ola de calor
Ante temperaturas extremas que alcanzan los 40 grados, el régimen norcoreano ha incentivado el consumo de un platillo tradicional para combatir el agotamiento.

Corea del Norte enfrenta este 15 de agosto de 2026 uno de los veranos más sofocantes de su historia reciente, con registros térmicos que rozan los 40 grados centígrados en diversas regiones del país. Ante este escenario, el régimen de Kim Jong-un ha reactivado una campaña informativa a través de sus medios estatales para fomentar el consumo de "dangogi-jang", una sopa tradicional elaborada con carne de perro, presentándola como un recurso nutricional para fortalecer la salud física frente al agotamiento térmico.
La recomendación oficial, emitida por las autoridades de salud locales, sugiere que este alimento aporta propiedades energéticas necesarias para soportar las condiciones climáticas adversas que han afectado la productividad en los campos y las zonas urbanas durante las últimas semanas. El discurso oficial insiste en que, bajo la cosmovisión tradicional norcoreana, este tipo de caldos ayuda a contrarrestar los efectos negativos del calor extremo en el metabolismo humano, promoviendo su ingesta como una medida de autocuidado respaldada por el Estado.
Aunque el consumo de carne de perro ha disminuido en diversas partes del mundo debido a cambios en la percepción cultural y preocupaciones sobre el bienestar animal, en Corea del Norte la práctica se mantiene integrada en ciertos sectores de la dieta tradicional bajo una fuerte promoción gubernamental. El llamado a la población ocurre mientras las autoridades locales reportan dificultades para mantener el suministro eléctrico constante, lo que complica el uso de sistemas de ventilación o refrigeración en los hogares de gran parte de la ciudadanía.
Expertos en asuntos asiáticos señalan que esta estrategia busca mitigar el descontento social generado por las condiciones climáticas y las limitaciones en los servicios básicos. Al centrar la narrativa en la resiliencia física y la identidad gastronómica nacional, el gobierno intenta desviar la atención de los desafíos infraestructurales que enfrenta la nación durante la presente temporada estival, la cual ha sido calificada como una de las más exigentes para la población en años recientes.


